Глава 11

Chen Xu, con su reloj en modo de ultrasonido, "palpó" el pecho de Wu Zhong y diagnosticó: —¡Ruptura de bazo y hemorragia interna! ¡Llamad al 120!

Wu Yuan llamó. Wu Zhong, que era estudiante de Medicina, recordó los síntomas y palideció.

Llegó la ambulancia. En el hospital, confirmaron el diagnóstico: bazo roto, 1000 ml de sangre en el abdomen. Operación de urgencia.

El médico se extrañó de que un estudiante de primer año de Informática hubiera diagnosticado algo que ni el propio afectado había notado. Chen Xu dijo que su madre era enfermera.

Llegaron el decano, el vicedecano, el profesor tutor... y hasta el rector. Todos suspiraron aliviados al saber que no había peligro.

El rector, contento, se acercó a hablar con Chen Xu y sus compañeros. Les preguntó si comían bien, si dormían bien... Ellos, con los decanos mirándolos, respondieron que sí a todo.

Luego, el tutor les ofreció cigarrillos. Los cuatro dijeron que no fumaban, pero el tutor insistió y terminaron fumando. Justo entonces, el decano de Informática apareció y los vio con los cigarrillos en la mano.

**Capítulo 20: Rotura de bazo**

La operación fue bien. Al día siguiente, los padres de Wu Zhong dieron las gracias a Chen Xu en clase. Chen Xu se hizo famoso.

Todo el mundo quería que les hiciera un "diagnóstico por el tacto". Chen Xu se puso una bata blanca para ocultar el reloj y diagnosticó a varios compañeros: gastritis, problemas de hígado, vesícula... Y a un chico con cálculos biliares, que resultó ser cierto.

Lo apodaron "El semimago".

Pero Chen Xu, para no llamar la atención, dijo a sus compañeros de cuarto que era casualidad, que el chico tenía la parte blanca del ojo amarilla y que había acertado de chiripa. Les pidió que no lo contaran. Por supuesto, ellos lo contaron todo. El rumor se extendió y muchos iban a ver a Chen Xu, que incluso pensó en cobrar.

Gao Xiaojie, mientras tanto, estaba furiosa. En su habitación, se comía patatas fritas sin parar. Zhan Jing la miraba y suspiraba.

—Ese cerdo, ese imbécil —decía Gao Xiaojie—. Ojalá caiga en mis manos.

—No fue él quien inventó el rumor —dijo Zhan Jing.

Pero Gao Xiaojie no escuchaba. Seguía comiendo y despotricando. Que si era un farsante, que si daba asco, que si tenía cara de malo...

Zhan Jing, para calmarla, asentía mecánicamente mientras miraba su ordenador.

De repente, en la pantalla apareció un mensaje de "Blue Baby": "Organizaciones de hackers extranjeras han desafiado a la Unión de Red Hackers. Quieren encontrar a SMMH y enfrentarse a él en una web: www.SMMH.com. Quien controle la web al final del 10 de septiembre, gana."

**Capítulo 21: ¿Médico, semimago?**

Mientras tanto, Chen Xu estaba ajeno a todo. Su compañero de cuarto Wu Yuan, que solía contarle las noticias, estaba en el hospital con 39,9 grados de fiebre, jugando al buscaminas.

Los miembros de la Unión de Red Hackers se morían de impaciencia. Faltaban siete horas para el final del desafío y SMMH no aparecía.

**Capítulo 22: El cortafuegos de Snake**

Snake, la organización de hackers número uno del mundo, había lanzado el desafío. Tenían un cortafuegos muy potente. Los hackers atacaban, pero era inútil. Blue Baby, la mejor de la Unión de Red Hackers, solo había llegado a la tercera capa. La cuarta capa era territorio de Snake. Y encima, ellos podían volver a entrar por puertas traseras.

En la web, se publicaba una lista de los ataques fallidos. Y un mensaje: "Que venga SMMH, o que ya haya venido y no haya podido. Lo del virus fue suerte."

Eso enfureció a todos.

¿Dónde estaba SMMH? No podía ser que no lo supiera.

Pero lo cierto es que Chen Xu no lo sabía. Wu Yuan, su única fuente de información, estaba enfermo y no podía conectarse a los foros de hackers. Y Chen Xu, el muy "dios", no seguía esas noticias.

Solo quedaban siete horas. ¿Llegaría a tiempo?

**Capítulo 24: La última hora**

Chen Xu y los demás estaban sentados en la habitación de Wu Yuan en el hospital, comiendo felices fruta. Cuando se enteraron de que Wu Yuan estaba hospitalizado, muchos compañeros de las habitaciones vecinas fueron a visitarle por iniciativa propia, llevando fruta y otras cosas.

—La próxima vez, ¿podéis no traer manzanas? —se quejó Chen Xu mientras mordía una roja y crujiente—. ¡Estoy harto! Traed lichis, plátanos, o naranjas.

Wu Yuan, en la cama del hospital, dijo: —¿No te gustan? Pues te has comido todas las manzanas.

Chen Xu se rió con picardía y siguió comiendo.

Wu Yuan, que estaba muy enfermo, fingió no verle y siguió jugando con su portátil.

La conversación derivó hacia la reunión informática. Chen Xu se enteró de que ese día era la fecha límite para que "SMMH" apareciera y atacara el servidor. Snake, una organización de hackers de primer nivel mundial, los estaba desafiando.

Chen Xu, al oír que faltaba poco más de una hora, salió corriendo. —¡Voy a salvar el mundo! —gritó.

Los demás se quedaron atónitos.

Chen Xu encontró un hotel con servicio de internet 24 horas, alquiló una habitación y ordenó que no le molestaran. Transformó su reloj en un portátil y se conectó.

**Capítulo 25: En el último momento, ¡aparece SMMH!**

Chen Xu conectó a la web www.SMMH.com y ordenó a Xiao Min que atacara el servidor. Pero Xiao Min se negó: —No puedo atacar el ordenador de otros, es ilegal. Además, el ordenador tiene una configuración especial. Según los datos, usted es el mejor programador y hacker del siglo, no necesita funciones de ataque.

Chen Xu se quedó atónito. ¿Él, un genio de la informática? Mirando su reflejo en la pantalla, no podía creerlo.

La única opción era entrar en el servidor cuando otros lo hubieran desbloqueado y luego usar la potente defensa del ordenador para resistir los contraataques.

Siguió la noticia en el foro de la Unión de Hackers Rojos. Blue Baby y otros habían atacado el servidor de Snake, desinstalado el cortafuegos, y todos los miembros del foro estaban a punto de entrar.

Cuando Snake volvió a recuperar el control, Chen Xu se coló y creó una cuenta de administrador: SMMH.

Los miembros de Snake se quedaron atónitos. SMMH había aparecido.

**Capítulo 26: Ocho horas para vosotros**

Snake no pudo expulsar a SMMH. Chen Xu, con la ayuda de Xiao Min, reparó rápidamente todas las vulnerabilidades del servidor. Snake estaba desesperado. SMMH escribió en la página web: —¿Os vais por las buenas o tengo que echaros?

Snake le pidió un duelo justo. SMMH respondió: —¿Merecéis la pena?

Snake, furioso, amenazó con atacar las páginas web chinas si no aceptaba. SMMH dijo: —Os daré ocho horas. Si podéis superar el cortafuegos de la Unión de Hackers Rojos, ganáis. Si no, perdéis.

**Capítulo 27: Cortafuegos de nivel divino**

Todo el mundo pensó que SMMH estaba loco. Decir que solo con un cortafuegos podía resistir los ataques de Snake era imposible.

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